lunes, enero 06, 2014

E

¿Y si te aseguraran
que no vas a fracasar?
Que puedes intentar
lo que quieras,
que al final lo lograrás.
Que no hay más barreras
que las que tu mente
construye con pereza,
que está en tu mano
ver cómo los obstáculos
besan de pronto el suelo,
que, cuando piensas “imposible”,
si te atreves y lo pruebas,
cosecharás éxitos miles,
que lo único que te aleja
de tus auténticos sueños
es tu propio recelo,
y no tu incapacidad
para poseerlos
ahora y aquí.

Porque nada depende
de nadie más
que de ti.

¿Qué harías?

Todos creemos 
que sabemos
qué pasará mañana
y es esa misma 
sospecha infundada
la que nos para.

Pero lo cierto
es que mañana
es un misterio
y que no hay tiempo
que perder.

Al lecho de muerte
uno no se lleva la rutina,
ni lo que se espera de uno, 
ni las cosas materiales, 
ni las obligaciones,
ni tampoco el sueldo,
tan sólo se lleva el amor
seguido de una pregunta:
¿me voy satisfecho?

Y si de algo se arrepiente
es de lo que no ha hecho.



2 comentarios:

Iria dijo...

Tus palabras son un regalo diario, son un aprendizaje gigante para los que pretendemos entender las sombras de la vida. Gracias por compartir tu poesía.

ML dijo...

Eres TAN BONITA, Íria :)