domingo, diciembre 01, 2013

8

Lo que le dé la gana.
Eso es lo que va a hacer
conmigo el tiempo.

Me tiene en sus manos
y, mientras,
ando,
pasillo arriba,
pasillo abajo
mirando al suelo
para despistarle,
tal como hice
cuando el cáncer
cayó como una bomba
nuclear en nuestras
vidas.

Pero el viento sopla
a favor del tiempo
y en mi contra,
desvaneciendo
la nube atómica
que cada día
oculta menos
la zona cero
que me rodea
y en la que sólo
quedo yo.

Mire donde mire,
todo lo que más amaba
y me daba sentido
ha sido reducido
a polvo incandescente
y el sol de la muerte
brilla en el cielo
para seguir
quemándome
la piel.

De momento,
en vez de curar,
el tiempo se divierte
y me tortura 
lentamente.

No hay comentarios: