martes, diciembre 03, 2013

10

Antes de fin de año
me mudo,
digo en voz alta,
tengo que recuperar
mi autonomía,
pero ni una palabra
de este alegato,
tan conciso
y tan seguro,
puede ser
menos verídica.

Mis argumentos no se atreven
a dejar el colchón prestado
en el que estoy durmiendo,
porque no sabré con quién soñar 
ni a qué almohada abrazarme
cuando el intermedio
de falsa realidad termine.

Pero la cuenta atrás
hacia la vida de verdad,
la de las lavadoras,
el curro y los recibos,
empieza a apretarme
el cuello con su pie
y, si no me despierto,
levantándome de una vez,
mi yugular izquierda
acabará por reventar.

Tengo que escoger
entre esconderme
bajo el edredón
sin hacer nada
o afrontar que tú
ya nunca volverás
a darme los buenos días
por la mañana.

En cualquier caso,
voy a morir,
antes de fin de año.

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