lunes, noviembre 25, 2013

2


Todo cuadra.
Rabio.
Todo cuadra en este puzzle
desastroso, absurdo y complicado
llamado duelo
que me ha tocado montar
a oscuras, con miedo;
ese que no trae consigo
ni una triste foto del modelo.

Las piezas
-amargas, feas,
cada una de forma irregular-,
aparecen en mis manos
y se me pegan a los dedos
para que las coloque,
lo quiera yo o no,
en una esquina del tablero;
ese que tu marcha ha arrollado,
dejándolo desnudo y frío.

Todo ha cambiado.
Grito.
Todo ha cambiado puertas adentro
de este rompecabezas,
que una vez formado
revelará la figura de una persona
que ya no te tiene a su lado,
troquelada, con más sombras;
esa que tendré que ser
a partir de ahora.

No hay comentarios: