viernes, noviembre 11, 2011

V.O.



Te educaron
para que te gustara
ser un marasmo adulto,
acariciar tu piel con guantes,
fingir sin ruborizarte,
escuchar el mismo cuento
cada día,
y cada noche dormirte
con una pastilla.

Te grabaron en la cabeza una voz
que doblaba tus ideas a otro idioma,
y, bañado en demagogia,
como una perita en dulce,
embutieron tu inteligencia,
en una talla extra small.

Sedujeron tu ego
para acostarse contigo
y perforarte uno a uno los sentidos,
te dijeron, ¡vendrá el lobo!
y con ojos de plástico
te sentaron en un trono
para observarte mejor.

Invertiste todo tu sueldo
en unos zapatos
demasiado pequeños
y, afectado,
posas en este museo
mucho más virtual que Facebook,
rodeado de artistas maduros
y obras con mensaje serio:
"Vivir es algo profundo,
debes hacerlo con miedo".

3 comentarios:

Yeamon Kemp dijo...

Sigo avanzando en el archivo hacia atrás. Y creo que llegaré al final, encantado.

Con esto que me encuentro hoy no puedo mas que aplaudir.

Mi vida no es profunda ni quiere serlo. Soy una simple mentira sin pretensiones.

Valeria Valdés dijo...

Tengo el mismo problema con las tortillas de patatas. Un contacto de G+ me recomendó tu blog y dio en el clavo, hace un par de días que ando buceando por tu archivo y sentía la necesidad de darte las gracias por las sonrisas que me has arrancado en un fin de semana cuya banda sonora han sido las gotas de lluvia golpeando mi ventana.

ML dijo...

¡Caramba! Me quedo muda ante vuestras palabras... Muchísimas gracias a ambos. Un placer y un honor acompañaros por el cíberespacio.