martes, septiembre 20, 2011

fábula




Los polos opuestos se atraen
dijo un tonto a las tres
enamorado
hace ya muchos, muchos,
años;
y otros tontos,
como él, se lo creyeron
y se aplicaron, ciegos de amor,
a pies juntillas
el cuento.

Y una tonta
enamorada
lo escuchó
y a otras
enamoradas
y tontas
se lo explicó
y el embrujo
todas
abanderaron
hasta
convertirlo
en un axioma
sin dudarlo.

Pero nadie
en ningún
momento
reparó
en que
un día
la tontería
del amor
se desvanece
y su ausencia 
gasifica
la atracción,
y que entonces
sólo queda
eso:
dos polos
opuestos.
Uno de fresa
y el otro
de limón.


3 comentarios:

Yeamon Kemp dijo...

Vengo (de un modo casual) de parte de Paula Bonet... Y resulta que éste poema me parece brillante.

He leído algunas cosas más y ya no puedo parar (!)

ML dijo...

Me sonroja ud!! jeje. Gracias, de verdad :')

Sílvia dijo...

És brutal, sobretot la conjunció entre la il·lustració i el poema! M'encanta ;)