He tardado diecisiete años en volver;
al mismo balcón,
al mismo sol,
a la misma vista.
Desde la calle,
puede que incluso parezca
la misma persona.
A lo lejos,
no se sabe si ha pasado el tiempo
ni sirven de nada los tintes
para camuflar sus canas.
El recuerdo me llena los pulmones.
Una calada
y me rodean de nuevo
tus brazos medio dormidos,
dándome los buenos días
a la espalda.
Otra,
y tu sonrisa me hace
cosquillas en la nuca,
preguntando cuánto te quiero
a esas horas de la vida.
Tras la tercera,
apoyas en mi hombro tu barbilla
que, curiosa, rebusca
aquello que ahí fuera
roba todo mi interés.
La felicidad.
Y me vuelvo.


3 comentarios:
Allrightttt!!! ;)
Ya, pero para cuando dejarás de fumar?
muy gracios@... ;-)
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