viernes, febrero 15, 2008

zArpaUDEN


Lo siento.


Stop all the clocks.
Cut off the telephone.
Prevent the dog from barking.
Silence the piano.


No puedo pensar.

Reboto
y exploto.

Se esparcen por el aire
cientos de partículas
de mi yo desintegrado.

Algunas bajan febriles
en dirección al mar.
Otras ya están sobrevolando
el Tibidabo.

Ninguna volverá jamás,
igual que esas cochinas golondrinas.

Qué más me dará.

Realmente
tengo un problema.

Estoy enferma.

Tocada
y hundida.

Enganchada con chinchetas, celo, blue-tack y pegamento.

Lo reconozco:
soy una adicta
a los sentimientos.


ML'0000

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ojalá el mundo estuviera lleno de adictos a los sentimientos.

Yo brindo por las personas que como tú no solo sienten, sino que son capaces de transmitir alegría, tristeza, desamor, aburrimiento, fascinación, amor, curiosidad, amistad... yo... ¡yo brindo por ti y por tus maravillosos poemas!

Y hablando de brindar, el título del blog me recuerda (con permiso de Marek) a un gran anuncio de Quilmes, El día Osvaldo.

esunomas@gmail.com