miércoles, diciembre 19, 2007

100


Soy un ser finito
e incompleto.

Un día me sentaré
a orillas de este
inmenso mar

y se acabó
el cuento.

Entretanto
me iré perdiendo
a trocitos

con la muerte
de aquellos
de los que dependo
para ser algo

remotamente parecido
a lo que
debería ser.

Adéu, Avi.
Si tu te'n vas,
tambè me'n vaig jo.

© ML'07.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Dice Tagore que si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te permitirán ver las estrellas.
Hoy he leído todos tus poemas. Por cada respuesta que he encontrado, me han surgido mil preguntas. Leer tus versos no me devolverá el sol que he perdido, ni las lágrimas derramadas, ni las horas de sueño buscando de nuevo las estrellas… pero hoy he encontrado un tesoro, y soy más feliz que ayer. Gracias.

UnoMás

María Leach dijo...

En el prefacio de “Altazor”, uno de los textos más vanguardistas del gran poeta chileno Vicente Huidobro, aparece la siguiente afirmación: “Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía.”
Desde luego, tus palabras me han hecho sentir que mis versos podían llegar a alcanzar tal excelencia. Así que debería ser yo quien te diera las gracias.

En cuanto a la cita de Tagore que mencionas, creo que te puede gustar otra de las categóricas afirmaciones de Huidobro: “La vida es un viaje en paracaídas y no lo que tú quieres creer”.

Qué genio, ¿no?

Un abrazo.

PD.
"Un poema es una cosa que será."
"Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser."
"Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser."

Anónimo dijo...

Tus poemas no sé si fueron o debieron ser, y quizás no serán ni podrán ser. Pero no nos dejes sin estos pequeños placeres encapsulados en la pantalla del ordenador.

otro genio...

Desde uno de tus patios haber mirado
las antiguas estrellas,
desde el banco de sombra haber
mirado esas luces dispersas,
que mi ignorancia no ha aprendido a nombrar
ni a ordenar en constelaciones,
haber sentido el círculo del agua
en el secreto aljibe,
el olor del jazmín y la madreselva,
el silencio del pájaro dormido,
el arco del zaguán, la humedad
-esas cosas, acaso, son el poema.

Borges


UnoMás
...uno, no es siempre dos

María Leach dijo...

1. Gracias elevado a la enésima potencia.

2. ¡¡Grande Borges!! Es genial el poema. Lo había leído hace mucho y me alegra mucho recuperarlo. Ya está incluído en mi lista de poemas fetiche.

3. Uno más uno no siempre es dos. Te robo este verso ya.