miércoles, octubre 03, 2007

S(h)oy


A nadie le deseo el purgatorio de gusanos
en el que se ha convertido mi estómago,
ni las llagas en el vientre que ello me está causando,
ni los nervios que me inundan la vejiga de mentiras,
ni el vómito de dualidades que en mi interior regurgita.

Hoy he amanecido con el mundo hecho un obstáculo,
con el intestino grueso anudándose al delgado,
con sendas bolas de hierro en lugar de dos ovarios
que a cada paso que ando
repiquetean, airosas,
lo más vil de mis adentros,
mis flaquezas más penosas.

Soy el sonajero de mi arrepentimiento.

©ML'05

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