viernes, septiembre 14, 2007

Acróstico


El mundo era para mí un lugar opaco e imperfecto,
veneraba la soledad del regazo de mis sueños,
esperaba recuperar lo que nunca había tenido,
refugiándome en las sombras de mi propio laberinto;
y así llegaron los años a pincharme con sus dardos,
todo lo que yo anhelaba se convirtió en mi castigo,
hasta entonces no sentí que vivía obnubilada,
ignorante de la realidad, tras mis emociones falsas…
negándome a seguir confinada en mi secuestro,
grapé mi alma a la vida y volví a construir de nuevo;

idealista y feliz, te cruzaste en mi recién estrenado destino,
sin la explosión de los cambios, ¡ni tú ni yo existiríamos!

promotor atrevido de la esencia humana,
oasis de paz abierto a quien quiera ser libre,
secreto de los secretos en plena incertidumbre:
sales de donde el yin y el yang encuentran su equilibrio;
inundar con trucos de magia el devenir de los días,
barrer de cada amanecer el miedo, sacarle brillo al talento,
labrarme mi espíritu y reír, son ahora mis preceptos…
en realidad, sólo una pequeña parte de lo que aprendí contigo.

© ML'06

1 comentario:

María Leach dijo...

**Nota para lectores poéticos iniciados: leer la primera letra de cada verso en vertical ;o)