martes, marzo 27, 2007

Shame


Eres tú que no parpadeas.

Ignórame si desprecias
que me queme las pupilas
al mirar con vista fija
siempre el mismo rincón
de baldosas de charol.

Eres tú que me mientes.

Ignórame si aborreces
que me mida la nariz,
dudando de mi perfil,
porque es sencillo serle fiel
a un humilde pie de rey.

Eres tú que no lo aprietas.

Ignórame si detestas
que me haga un simple lazo
en el cordón de los zapatos
y no un nudo doble y fuerte
que ya nunca más se suelte.

Eres tú que no sollozas.

Ignórame si te agota
que plante piñones y pasas
entre mis costillas flacas
para evitar sufrimientos
llevando un desierto dentro.

Eres tú que no acompañas.

Ignórame si te enfada
que juegue a rol siendo pulga,
que sea un chinche en fortuna,
gorgojo rojo los domingos
y una lombriz del camino.

Eres tú que no te vistes.

Ignórame si te aflige
todo aquello que pienso,
y dile a tu sastre
que soy yo la ignorante
que elige pasarse
mil horas cosiendo,
y descosiendo luego,
un solo botón
antes que ataviarse,
sin ningún pudor,
con la casaca desnuda
de tu emperador.

Y dile a tu modista
que mejor ser zurcida
a verse soberbia
en el espejismo vacuo
de tu vacua vergüenza.

©ML'01

1 comentario:

MarcosT dijo...

Quisiera sonreírte con mi cuerpo
Y escucharte con las mejillas
Pero la luz
no puede iluminarse

Hay reflejos de algas en tu imagen
Hay música de mango en tu perfume
Hay ojos de serpiente en tu lenguaje
Hay esencia de danza en tu cerebro
¿Hay esencia de luz en tu mirada?

Aún no estoy empapado
Lluéveme más

MarcosT